El quadern dels periodistes apocalíptics, integrats, optimistes i/o solidaris

EL QUADERN DELS PERIODISTES APOCALÍPTICS, INTEGRATS, OPTIMISTES I/O SOLIDARIS

10 dic. 2017

#periodigne

Francesc Ràfols
En aquests mesos que no he escrit res, no ha estat per falta de temes per referir-me al dret a la informació, però, òbviament, no em dedicaré a dir el que no he escrit ja. Mirem endavant. I per fer-ho, vull aprofitar una iniciativa en la qual estic personalment i sindicalment implicat. L’11 de novembre passat es va realitzar a Barcelona una Assemblea Oberta de Periodistes amb unes resolucions que confio que a partir d’ara se’n parli força. El hashtag de la convocatòria és força explícit: #periodigne.

Aquesta assemblea –realitzada a la seu de la Confederació d’Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC)– va estar organitzada conjuntament per diverses organitzacions de periodistes: l’Associació de Dones Periodistes de Catalunya (ADPC), el Grup de Periodistes Ramon Barnils (GPRB), el Sindicat de Periodistes de Catalunya / Sindicat de Professionals de la Comunicació (SPC) –a la qual pertanyo–, Solidaritat i Comunicació (SiCom) i Som Atents. No era aquesta la primera vegada que aquestes organitzacions treballàvem plegades i és d’esperar que tampoc sigui l’última. L’objectiu de la trobada era elaborar una mena de decàleg que inclogués les transformacions necessàries perquè el periodisme es pugui exercir amb unes
condicions laborals dignes i perquè recuperi la confiança de la ciutadania. Cal no perdre de vista que les darreres enquestes situen a l’Estat espanyol els mitjans de comunicació i els periodistes com un dels sectors que genera menys confiança i credibilitat.

Els debats que s’hi van fer van acabar fent que el decàleg, en lloc de deu punts, en tingués quinze i es transformés en allò que si els lingüistes no m’han enganyat en podríem dir un pentadecàleg. S’hi inclouen tot tipus de qüestions. A la web www.periodigne.cat podeu consultar el document elaborat, que porta per títol «15 accions per a un periodisme digne». Si a més voleu una mica de crònica d’aquesta assemblea, a la web de l’SPC la podeu llegir. Al pentadecàleg hi ha reclamacions d’índole laboral, professional, polític, de gènere, de drets d’autoria…

El que ara ens proposem les entitats que ho hem impulsat és començar a reunir adhesions tant a les redaccions com fora d’elles. De manera que quan ho presentem als legisladors o a les instàncies que han de promoure les transformacions que es reclamen, les reivindicacions tinguin el màxim suport professional i –per què no?– ciutadà. Fa massa temps que els legisladors –tot i les vegades que els ho hem demanat– fan molt poca cosa per no dir res en defensa d’un dret essencial per a la ciutadania com el dret a la informació. Algunes coses que en les darreres setmanes han passat en matèria d’informació a Catalunya i a Espanya no haurien passat amb una regulació com la que hi ha en molts països del nostre entorn i també d’una mica més lluny. En aquest blog en trobareu més d’una referència.

En uns dies, a Catalunya, celebrarem eleccions. El Parlament que surti elegit s’haurà d’ocupar d’aquestes qüestions si vol dignificar la política i millorar la qualitat democràtica del país.

14 nov. 2017

Verdades, mentiras, medias mentiras y medias verdades

Andreu Farràs
La consultora Gartner sostiene en su último informe ‘Predicciones tecnològicas para el 2018’ que en el 2022 el público occidental consumirá más noticias falsas que verdaderas y no habrá suficiente capacidad material ni tecnológica para detectarlas y eliminarlas. Se trata de una afirmación exagerada. No será en el 2022. Es muy probable que ya en la actualidad sea así en algunos territorios "occidentales" y "orientales". 

No hay más que abrir el Whatsapp, Facebook y Twitter y comprobar cuántas de las supuestas informaciones que nos alertan a favor o en contra del proceso independentista se basan en hechos ciertos o en engaños destinados a veces solo a ser rebotados o a difundir estados de opinión o emoción (euforia, miedo, odio) entre los receptores, que, a su vez, llegan a convertirse en emisores. 
El pensador Umberto Eco, en una imagen de archivo.

Un analista de la citada consultora, Magnus Revang, añade que el coste de producir noticias falsas es muy inferior al que se requiere para producir noticias de verdad, porque implica un trabajo periodístico de investigación, algo bastante difícil en una época en que la precarización laboral y la erosión profesional de los periodistas, las constantes jibarizaciones de las redacciones y la incentivación del rápido “corta y pega” de las noticias de la competencia que aparecen como las más leídas, aunque no sean ciertas, son déficits comunes de la mayoría de las empresas de medios, que intentan sobrevivir en un ecosistema comunicacional fragmentado, empobrecido y estresado.

Además, la difusión de los bulos se beneficia de la aplicación de algoritmos por las direcciones de las redes sociales, que con frecuencia no controlan la calidad (veracidad) de la información almacenada sino la cantidad (visitas) de su circulación; es la dictadura del ‘clickbait’.

Enrique Mesa es un profesor de instituto madrileño de 50 años que impulsó una campaña para devolver a la asignatura de Filosofía la relevancia que tenía en el pasado, después de que la LOMCE ideada por el ministro José Ignacio Wert la relegase en los planes de estudio de la enseñanza secundaria.

Sostiene Mesa que la asignatura de filosofía ayuda a tener un pensamiento crítico, una actitud sin la cual difícilmente hay democracia, sobre todo en la era de la posverdad en la que nos han hecho entrar las élites globales. “Ayer –explica Mesa en ‘El Periódico de Catalunya’--, un alumno trataba de convencerme de algo diciendo: “Profe, lo que le cuento es cierto, se lo he oído a un youtuber”. Vivimos en una época muy adolescente, y la filosofía nunca hizo tanta falta como ahora”, defiende Enrique Mesa. 

En los últimos años, la sociedad catalana –y, en consecuencia, la española— ha vivido unos tiempos convulsos; probablemente los más tensos e inciertos desde 1981, el año de la intentona del golpe de Estado, cuando el país estuvo a punto de perder las libertades recién conquistadas en una democracia también entonces adolescente como los alumnos de Mesa.

En estos tiempos crispados, de intolerancia y con emociones encontradas de los últimos años por el conflicto catalán, los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio y televisión) han convivido con emergentes medios de comunicación más interactivos y accesibles para toda la ciudadanía: las redes sociales. Los medios tradicionales han perdido el monopolio de la información y la opinión, y la atomización ha 'democratizado' aparentemente la información y la opinión. Se ha extendido la convicción de que gracias a internet ha nacido “el ciudadano periodista” (no sé por qué no se ha popularizado, gracias a internet, la figura del “ciudadano médico”, por ejemplo; hay infinidad de páginas web dedicadas a la salud). Como dijo Umberto Eco, en las redes, la opinión de un borracho o un orate tiene teóricamente el mismo valor y potencialmente la misma audiencia que la de un premio Nobel. Antes al borracho solo se le oía (que no escuchaba) en la taberna. Y al orate, como mucho, en un 'speaker's corner'. 

La crispación y la tensión han ocasionado que los medios de todo tipo se hayan posicionado de manera muy firme e inflexible a favor o en contra del proceso independentista. Y en la mayoría de los casos, emulando a ciertos grupos de wasap o chats de facebook, cada medio se ha impermeabilizado no solo contra las opiniones del otro bando en disputa. Muchos se han dedicado a producir informaciones que favoreciesen su propio relato –independentista o constitucionalista— y han rechazado cualquier dato o reflexión procedente del otro lado de la trinchera. La polarización ha sido tan alta (o conmigo o contra mí) que en medios considerados hasta hace poco referentes ‘bíblicos’ del periodismo se han registrado deserciones o despidos de renombre. El pensamiento crítico que propugna Mesa o la simple duda metódica han equivalido a sedición de cobardes o derrotismo de pusilánimes.  


No me gusta especialmente usar terminología bélica para el conflicto catalán, pero se trata de una guerra (por suerte, solo política, fría) y, de nuevo, se ha demostrado que, como en las conflagraciones sangrientas, la verdad ha sido la primera víctima. Sobre todo, por culpa de los políticos de todos los colores; un repaso breve de estos meses de medias verdades y medias mentiras daría para una enciclopedia. 

Pero también con la complicidad de no pocos medios de comunicación que han colaborado decisivamente a ello. En algunas ocasiones, por intereses empresariales (deudas, subvenciones, publicidad). En otras, algunos reporteros y opinadores se han puesto en las primeras filas de la infantería de la tergiversación o en la artillería del insulto, porque, como saben bien los militares, en las batallas se ganan mucho antes los ascensos y las medallas que en la aburrida y gris vida cuartelera. Aunque se corra el riesgo de perder la credibilidad, vital en cualquier profesión.

16 oct. 2017

También entre los catalanes tenemos que hablar

José Sanclemente
Varios de mis hermanos (somos seis), mis cuñados y sus hijos se declaran independentistas, buena parte de mis amigos también. Algunos de mis colegas de profesión consideran que la independencia de Catalunya es plausible y que jamás estaremos tan cerca de conseguirla como en el día de hoy, a pesar de que Puigdemont la haya aplazado.

No suelen emplear argumentos objetivables para su independentismo. Me refiero a que para ellos no es relevante lo material, lo económico o lo estrictamente racional. No digo que no
valoren las incertidumbres de un futuro inmediato bajo una república catalana, las valoran, pero prefieren unos años de penurias si el objetivo final es que Catalunya sea un país independiente.

Lo identitario y emocional está por encima de cualquier debate sobre la autodeterminación catalana, por ello resulta difícil rebatir sus razonamientos si no tienes una especial sensibilidad nacionalista.

No vale para moderar su opinión que las empresas catalanas se domicilien fuera de aquí, ni que se anulen reservas de hoteles como si estuviésemos en guerra, ni que la Unión Europea diga que Catalunya no entrará en su club. Nada de eso amilana a mis amigos, familiares y colegas independentistas.

En los últimos días, esto ha sido más complejo, incluso los no nacionalistas hemos empatizado con algunas de sus tesis emocionales, gracias a la violencia inútil del Gobierno español el día del referéndum, del mazazo que supuso el discurso del Rey e incluso de una parte de la manifestación españolista en Barcelona que representó a algunos catalanes silenciosos, pero también a una España rancia que parecía haber desaparecido hace tiempo.

Algunos no nacionalistas --a los que suelen llamarnos 'equidistantes' como mucho antes se llamó 'revisionistas' a los militantes de izquierda que se olvidaron de la revolución proletaria y comulgaron con la Transición española tras la muerte de Franco-- estamos ahora más en contra de la actuación del Gobierno y del consabido Estado de derecho que de la ilegalidad de las leyes emanadas de la mayoría del Parlament catalán, y eso que la ilegalidad no tiene medias tintas.

Maldita equidistancia, parece que te has de comprometer por uno u otro bando y, si es así, es humano hacerlo hacia el de la familia y de los amigos, que abandonan los grupos de wasap porque se sienten incomprendidos o que convierten las comidas familiares en una disputa sinsentido.

¿Quién o quienes nos han llevado a esto?

Seguro que una parte de la respuesta a esta pregunta está en los políticos, también en algunos medios de comunicación de uno y otro lado, los del unionismo y los del separatismo pero, más allá del hosco divorcio entre ellos, en Catalunya tenemos la necesidad de reconstruir nuestros grupos de wasap y los tradicionales y tranquilos encuentros familiares. Seguramente para ello tengamos que relativizar y ponderar posturas entre los catalanes, pero también obviar a aquellos que nos representan y, sin embargo, no nos tienen en cuenta y a los que nos informan pero no nos comprenden ni tienen interés en hacerlo.

Apelemos al diálogo entre los catalanes con todos los apellidos, los llamados equidistantes y los independentistas, los que lo están pasando mal porque en este proceso se sienten desamparados, los que dudan y los que tienen tan claro que no les importa que el presente de Catalunya sea incierto porque el futuro será mucho mejor.

Hay algo en lo que una buena parte de mis amigos, mi familia, mis colegas estamos de acuerdo y es que esto se tiene que arreglar votando en un referéndum legal y transparente, sin represión policial y con urnas transparentes.

Es necesario para restaurar nuestra convivencia, a pesar de todo. Ojalá nos dejen los políticos y los medios de comunicación sectarios.

27 sept. 2017

Alfabetización mediática contra periodismo amarillo

Gabriel Jaraba
Durante mucho tiempo se ha creído que el periodismo amarillo es el que se practica en diarios en formato tabloide, impresos a dos tintas o a todo color, con tipografía llamativa y titulares engañosos, chocantes o directamente repugnantes a la razón o al decoro. Ahora, sin embargo, a medida de que la prensa impresa va recorriendo un camino que parece conducir de la duda a la involución (salvo meritorias excepciones) comprobamos que se puede hacer amarillismo con titulares de cuerpo 36 y portadas compaginadas en columnas.

El ejercicio cotidiano de lectura de las portadas de los diarios nos
alecciona sobre ese engullimiento que el amarillismo disimulado y el sin disimular practican con el periodismo. Se trata de un ejercicio esforzado porque tal simulación es ejercida con precisión de orfebre. Y es así no porque busque vender diarios; su negocio ya es otro. Personas de buena fe imbuidas de un loable ánimo moralizante han creído siempre que los medios sensacionalistas buscan el enriquecimiento de sus empresas mediante la expansión de la difusión. Quizá fue así durante un tiempo pero ya no. La persuasión publicitaria, con su argumentación retórica y su complejidad semiótica está siendo sustituida por una incipiente aunque intensa interpelación personal en red, en la que aparece con toda crudeza el sempiterno modo dual de manipulación social: mediante la intimidación o mediante el halago (que es lo que ha llevado a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, y por eso desprecia a los medios y los periodistas, por considerarlos obsoletos y contraproducentes para sus fines).

Los intereses de los lectores 


La prensa diaria nos ofrece cada día en las portadas que cuelgan de los quioscos unas persistentes lecciones de minitrumpismo. Para disimular, acusan a Twitter de ser escenario de discusiones de barra de bar cuando en sus propias páginas se encuentran peores infundios recubiertos por la pátina del libro de estilo, que es la capa que todo lo tapa. Lo hacen porque su objetivo es la venta pero no al público sino a quienes pagan de verdad su fiesta: los bancos y los intereses político-institucionales que deciden sobre el acto financiatorio. Los diarios no editorializan ya en sus artículos ad hoc que se presentan como tales sino en los titulares principales. Siempre se ha hecho así, cierto, pero ahora más y con mayor descaro. Léanse con lupa los titulares de portada de uno u otro cotidiano y se comprobará que su redacción no ha sido pensada para servir al lector sino para simular una cierta retórica informativa y por tanto admisible que en realidad no concuerda con los hechos sino que trata de inducir sensaciones en el lector desprevenido. Por eso se le llama sensacionalismo y por ello en la motivación que lo inspira reside la esencia del periodismo amarillo: en escribir no atendiendo a los intereses de los lectores –que como ciudadanos son titulares del derecho democrático a la información— sino en los de quienes han de proporcionar beneficios privados a las empresas y a los intereses políticos a los que sirven.

Cuando comencé a ejercer de periodista, a finales de los años 60, algunos profesionales de la información y de la educación ya reclamábamos la introducción en la escuela de los periódicos como elemento didáctico. Éramos conscientes de que la educación debe incluir la capacidad de comprender la información para poder gozar de ese derecho. Ahora, cinco décadas después, la práctica de la alfabetización mediática es ya ineludible, a causa del mismo imperativo pero por mor de otro adicional que no se puede soslayar más: los alumnos deben prepararse para vivir en un mundo en el que su libertad de opción no sólo social sino incluso personal se juega sobremanera en el campo de la información.

La alfabetización mediática que la Unesco propone como tarea ineludible de educación democrática tiene que practicarse no sólo con mirada crítica sino con calibre de pie de rey. No es un problema de tecnología sino relativo a las llamadas competencias de lectoescritura, que quieren decir simplemente ser capaz de entender lo que se lee y de expresar lo que se piensa. La alfabetización mediática va un poco más allá: saber interpretar el porqué de lo que han escrito otros (y por eso esta nueva disciplina forma parte con todos los honores de las humanidades: porque es una hermenéutica).

El desenmascaramiento de la posverdad –que no es más que una mentira que no se confiesa a sí misma como tal—pasa por una hermenéutica exigente que desvele las imposturas del titular editorializante disfrazado de elemento informativo (se rompe la sacrosanta separación de la información y la información desde la misma portada, y todos tan frescos). Porque el amarillismo rampante de la prensa española actual se ejerce agazapado en la maraña de una escritura periodística equívoca que ya no trata de convencer mediante la persuasión retórica sino por la introducción machacona de palabras consigna y la distorsión deliberada del componente informativo a beneficio de la tergiversación mediante la opinión enmascarada y la inducción de sensaciones.

Sensacionalismo con tipografías moderadas


Léanse pues atentamente día a día los titulares de portada de la prensa impresa y se hallará que entre nuestros editores patrios de hoy existen algunos que no tienen nada que envidiar a los Murdoch o los Springer; les han superado ampliamente en capacidad de engaño disimulado y sostenido fraudulentamente con artificios que remedan la información cuando sólo pretenden torcer sentidos y deformar hechos. Ya no es la foto de un falso Hugo Chávez difunto en portada un día, es la titulación tendenciosa un día sí y otro también.

Se equivocarán quienes crean que la comunicación basura se limita a formatos de televisión groseros o a difusiones insultantes en redes sociales. La verdadera contaminación mediática trata de colarse en la fiesta vestida de formatos informativos y tipografías conservadoras, aparentando una cierta altivez, adulando a la cultura de cejas altas y haciéndose la ofendida. ¿Les parece extraño? Hace años que Rupert Murdoch lo ensayó en 'The Times' con muy notable éxito.

29 ago. 2017

Bons periodistes objectius o soldats de trinxera política

Siscu Baiges
Els mitjans de comunicació mai no han estat independents. Tots tenen uns propietaris concrets i una línia editorial determinada. Els públics haurien de ser objectius per definició. Els privats defensen els interessos dels seus amos. Seria bonic pensar que alguns mitjans privats es guien només per la qualitat dels seus reporters i col·laboradors i pels interessos i la curiositat dels seus seguidors. Però tots els mitjans tenen un biaix o un altre. Tant li fa que alguns es presentin com a ‘independents’. No ho són.

No estic parlant, ara, de la seva dependència dels anunciants o dels bancs que els financen. ‘El País’ era el diari dels progres de la mateixa manera que l''Abc' era el dels conservadors. A Catalunya, 'La Vanguardia' era el diari de la gent de bé, l’'Avui', el dels catalanistes i 'El Periódico', el de la classe treballadora.

Amb el pas del temps i la irrupció d’internet en el món de la
Estudiants de periodisme.
comunicació, el panorama s’ha diversificat, però la politització no només s’ha mantingut sinó que s’ha portar a uns extrems preocupants.

A Catalunya estem assistint els darrers temps –parlo d’anys ja- a un arrenglerament dels mitjans amb opcions ideològiques concretes que ha derivat a una veritable guerra entre ells. Es pot debatre si aquesta realitat és la causa o la conseqüència de la divisió que experimenta la societat catalana actual. Però és una realitat indiscutible.

El rigor i l’objectivitat informativa queden per darrere de la cursa política en què estan engrescats aquests mitjans. Massa ciutadans només es creuen les notícies que els expliquen els mitjans amb els quals sintonitzen i menystenen les que publiquen els del bàndol oposat. Consideren veritats immutables les que divulguen els ‘seus’ mitjans i desautoritzen les dels adversaris. "Vès, què han de dir aquests?", exclamen quan es neguen per donar per bona una informació que no els agrada apareguda en un mitjà de la trinxera rival.

En aquest context, què han de fer els periodistes que surten de les nostres universitats? No se’ls pot amagar la realitat i ells en són prou conscients. Saben que segurament els serà més fàcil trobar feina si es signifiquen com a propagandistes d’una determinada filosofia política que si demostren unes qualitats professionals excel·lents. Topen amb una doble barrera. Han de sumar l’acceptació a aquesta disjuntiva la precarietat laboral que els ofereixen.

Ser periodista a Catalunya avui és complicat. Ser jove periodista a Catalunya ho és especialment. 

L’únic consol que tenen és que el que pateixen i patim aquí no és altra cosa que la mateixa situació --corregida i augmentada, això sí-- que es viu a la gran majoria de països del món.

A hores d’ara és més dur que mai ser periodista amb idees progressistes i treballar en un mitjà de dretes o no ser independentista i treballar en un mitjà que ho és. I a la inversa.

És pretensiós donar consells a les noves generacions de periodistes que surten de les facultats. L’únic que se m’acut és que, passi el que passi i els toqui treballar on els toqui, sempre és millor fer la feina ben feta que de qualsevol manera. Els serà útil si algun dia poden exercir la professió sense necessitat de fer-ho des d’una de les dues trinxeres des de les quals es fan la guerra els mitjans actuals.

28 ago. 2017

Repartidors de carnets de bon i mal periodisme

Xabier Barrena
Sempre he dit que el Periodisme dista molt de ser una ciència, si per tal entenem quelcom d'extrema dificultat. Ja entenc que, a l'hora de parlar dels mitjans, passa una mica com en el futbol, que tothom és entrenador. Ara bé, em sorprèn la quantitat de comentaris de persones alienes a aquest món que pretenen aprofondir en l'entorn periodístic. Tothom sap perfectament els límits de l'ètica periodística. Tothom sap, exactament, quan una foto és massa o no. Tothom ha passat per una redacció, sembla. És meravellós.

Punt i apart mereixen els comentaris d'altres periodistes. Ja sigui en exercici en un mitjà o bé en un gabinet de comunicació. Aquí el que em meravella és el seu sentiment de superioritat. La manera en com otorguen carnets de bon i de mal periodisme. Són gent que, ràpidament, assoleixen que el gruix de la població els passi la mà pel llom. Ells són bons i s'abracen. No importa que alguns d'ells tinguin els peus de fang. Creuen, sens dubte, que la memòria és feble. I potser tenen raó.
Només potser.

Fotos amb nens que alguns no haguessin publicat mai per "sensacionalistes"...

... però que han passat als annals del fotoperiodisme i han servit per il·lustrar --i denunciar-- diferents episodis infames de la Història universal dels últims segles.

Nens en una mina britànica, el 1911. (Autor desconegut)

La Gran Depressió als EUA (1920-30). (Autora: Dorothea Lange).

Gueto de Varsòvia, sota els nazis alemanys (1943). (Autor: Jürgen Stroop). 

Nens fugint d'un poble vietnamita bombardejat pels EUA, el 1972. (Nick Ut, d'Associated Press) 
Atemptat d'ETA contra el cuartel de la Guàrdia Civil a Vic, el 1991. (Pere Tordera)
La nena Kong Nyong, a Sudan, el 1993. (Autor: Kevin Carter).

El cadàver del nen kurd Aylan Kurdi, en una platja turca, el 2015. (Agence France Presse)

Omran Daqueesh, en una ambulància, després d'un bombardeig a Alepo (Síria), el 2016. (Reuters)






16 ago. 2017

Prisa revoluciona el sector periodístico

Albert Sáez
La intervención del presidente ejecutivo de Prisa, Juan Luis Cebrián, en la junta de accionistas del pasado 30 de junio va a marcar muchas decisiones de los próximos meses, tanto en los medios que pertenecen al grupo como en el conjunto del sector. Prisa es referencia para muchos actores de este mercado, desde las
Juan Luis Cebrián y César Alierta, en una imagen de archivo.
entidades financieras que acumulan miles de millones en créditos en el sector media hasta las consultoras que analizan otras compañías, los anunciantes, el resto de medios de comunicación y los profesionales del periodismo que aún hoy siguen confiando más en Prisa que en sus propias empresas.

¿Qué dijo Cebrián?

-- “El solo dividendo social no justifica la aprobación de la gestión. Nos encontramos firmemente empeñados en restaurar la rentabilidad de nuestra empresa”.
-- “Nuestra decisión es proceder a las desinversiones necesarias para hacer frente a las obligaciones crediticias con la complicidad de nuestros acreedores”.
-- “La empresa (El País) tiene un futuro brillante si somos capaces de invertir en tecnología y en capital humano de perfil acorde con los nuevos tiempos”.
-- “Procederemos a construir una estructura de capital estable”.
-- “Será inevitable reducir el perímetro del grupo”
-- “Pretendemos revisar igualmente la política salarial de la alta dirección ajustándola a las condiciones del mercado”.
-- “Vamos a vivir un proceso de consolidación de las empresas de medios, y queremos no solo estar presentes en él sino capitanearlo en lo posible”.

¿Qué se puede desprender en los próximos meses de lo que dijo?


1. Prisa no va a reclamar más esfuerzos a sus accionistas institucionales (Santander, CaixaBank, Telefónica) basados en su capacidad de influencia política y social. Prisa ha entendido el mensaje del presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete en el mismo diario 'El País': “Telefónica está para ayudar, para invertir, y no para otras cosas”.

2. Prisa va a vender lo que se pueda vender. Ya tiene en venta Santillana y Media Capital (Portugal) y en el discurso de Cebrián no hay ni una línea sobre el futuro de la Cadena SER, solo habla de la transformación digital de 'El País'.

3. Más reestructuraciones de personal para adaptar los costes salariales al mercado digital.

4. Los accionistas con ánimo especulativo van a salir cuando recojan beneficios de las ventas de activos.

5. Prisa va a ser fundamentalmente la actual Prisa Noticias, o sea, 'El País' como primer medio informativo global en lengua española

6. A menor tamaño del grupo, menos estructura directiva.

7. Empieza el baile de fusiones en el sector media en España al comprobarse que el final de la crisis económica no acaba con la crisis sectorial. Prisa va a estar en esas fusiones e intentará absorber antes que ser absorbida. (Quienes conocen la habitual altanería de Cebrián entenderán lo que le debe haber costado pronunciar el final de esa frase: “en lo posible”).

Este discurso junto con el perfil del nuevo consejero delegado, Manuel Mirat (al que se insiste una y otra vez en destacar como líder de la transformación digital de 'El País' --no del grupo-- y coordinador de la compañía con las grandes tecnológicas --léase Google y Fabebook--) indican que los rumores reiterados sobre la venta de Santillana, Media Capital (Portugal) e incluso la Cadena SER pueden tomar forma en los próximos meses o semanas con el objetivo de amortizar crédito y reorganizar el capital para concentrarse en ser el primer periódico en español en todo el mundo en alianza con Google y Facebook. En este contexto no se descartan operaciones como la que se insinuaba la pasada semana que implicaría a Henneo ('Heraldo de Aragón', '20 minutos', 'La Información'), capitaneada desde la sombra por quien ha estado hasta el último día intentando que Cebrián fuera relevado en esa junta del 30 de junio: César Alierta. Cebrián se quedó, pero hizo el discurso que le pedían quienes pretendían echarle.

20 jun. 2017

Podemos veta a la prensa, la prensa veta a Podemos... un juego peligroso donde la noticia es el veto

Júlia Sousa
El partido político de Pablo Iglesias ha vuelto a ser noticia, pero en este caso ha sido por vetar a varios medios de comunicación en un supuesto almuerzo en 'off'' que convocó hace pocos días. Podemos debería saber que en el momento que un partido invita a más de dos medios a un desayuno informativo, sea en 'off' o no, el resto de medios se entera al momento y los censurados en dicho encuentro ahora no se callan. Hace un tiempo, cuando sucedía un hecho así, los medios no convocados solían no publicarlo y hacer el vacío al protagonista del encuentro. Ahora, no. Ahora se publica en primera plana y se expande a todas las redes sociales, como respuesta a lo
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
que también hacen los responsables de Podemos, cuando se sienten ninguneados por un periodista. Así están las cosas, guerra abierta entre la prensa y el partido podemita. Ciertamente un caso insólito en la prensa de nuestro país. Insólito en cuanto no recuerdo que haya sido noticia en un pasado, que un partido u cualquier institución, no te invite a un encuentro periodístico. Estamos faltos de noticias? O bien, Pablo Iglesias tiene un problema grave.

Ellos, los de Podemos, alegan ante su veto que han perdido la confianza en estos medios, que yo no pienso publicar aquí, porque la prensa en general no debería ser motivo de noticia, salvo cuando tenga expedientes de regulación de empleo o cambio de accionariado. ¿Qué significa tener confianza en un medio? Los 'off' siempre se han respetado por los periodistas, el problema es que ahora no hay 'off' o casi no hay, porque las redes utilizadas por todo el mundo, se encargan en muchas ocasiones de sacudir las noticias al segundo de producirse y, no siempre son los periodistas quiénes sucumben a esta táctica. 

El juego en el que han entrado los responsables de Podemos respecto a la prensa es peligroso, no para la prensa, sino para ellos, teniendo en cuenta que Podemos se fundamentó a través de los medios. Y, por otra parte, nutrirse sólo de medios afines, también es peligroso, porque alimentas que el resto de medios incrementen sus investigaciones sobre quién produce el agravio comparativo. 

Pienso que Podemos está entrando en un círculo vicioso del que le resultará difícil salir, sino cambia su estrategia con los medios. Desean el control de todo y esto es imposible. Deberían saber que una vez lanzan una noticia, cada medio la recogerá según sus intereses políticos o económicos, lo único que sí hay que exigir es que dicha información sea veraz. Afortunadamente, de momento, tenemos libertad de prensa y solo faltaría que todos los medios publicaran sus noticias bajo los mismo titulares y enfoques. Sería la muerte de la prensa. Señor Iglesias: puede vetar a quien quiera, también pueden vetarle a usted; son las reglas del juego y como tal, también conlleva consecuencias que usted debería conocer. En mis años de comunicadora en política, jamás se me ocurrió vetar a nadie. ¿Sabe por qué? Porque prefiero una prensa crítica a una prensa cabreada. Si le sirve de consejo...

12 jun. 2017

Batalla per preservar les fonts informatives

Francesc Ràfols
En els darrers gairebé deu dies han coincidit diversos esdeveniments que han tingut com a comú protagonista la necessitat de preservar les fonts dels periodistes i la tasca dels alertadors o els 'whistleblowers', en la seva expressió anglesa. Si els ordenem cronològicament, començaria per citar el president de la Comissió Europea (CE), Jean-Claude Juncker, qui el 30 de maig passat va prometre que la UE aprovarà en els pròxims mesos la directiva per protegir els informadors. El segon fet és el V Congrés del Sindicat de Periodistes d’Andalusia (SPA) on, en uns debats previs oberts a tothom, hi van participar el secretari general de la Federació Europea de Periodistes, Ricardo Gutiérrez, i, entre altres, la periodista Mercè Molist. Gutiérrez va parlar de les noves opcions d’ocupabilitat dels periodistes a Europa i Molist sobre ciberseguretat i informació.

El 7 de juny passat, el Grup dels Verds del Parlament Europeu, va
Theresa May, primera ministra del Regne Unit.
organitzar a Brussel·les una taula rodona amb diversos experts per parlar de les noves tendències en el periodisme a Internet i de com els periodistes i els mitjans de comunicació responen al repte. Finalment hi ha les declaracions de la primera ministra britànica, Theresa May, fetes arran dels atemptats a Manchester i Londres en les quals es mostrava partidària de prioritzar la seguretat front el terrorisme encara que això suposi restringir drets i llibertats a la ciutadania. Són quatre peces diferents que formen part d’un mateix mosaic.

L’anunci o promesa de Juncker és important perquè de tant en tant sovintegen els pronunciaments com el de May –o dies abans de qui, a Espanya, era fiscal en cap anticorrupció, Manuel Moix, que va plantejar la necessitat de perseguir els alertadors– que amenacen el dret a la informació. La Federació Europea de Periodistes (FEP) valorava les paraules del president de la CE com «un pas important cap a una protecció dels denunciants en l’àmbit europeu». La FEP afirma que «la denúncia d’irregularitats és un aspecte fonamental de la llibertat d’expressió i que els denunciants són importants fonts d’informació per als periodistes». En aquest sentit reclamava l’harmonització legal dels denunciants perquè «l’interès públic està per sobre dels interessos privats». A més, concloïa, «cal reconèixer la denúncia com a un acte de responsabilitat democràtica».

El reconeixement legal de la figura de l’alertador o denunciant arriba en un moment en què estan augmentant les pràctiques espies dels governs sobre els periodistes. Per això, la qüestió de la ciberseguretat en l’àmbit de la informació cada cop està més present als fòrums de debat professionals i sindicals. Així, en les jornades prèvies al congrés de l’SPA del 2 i 3 de juny passats, formava part del programa. En la seva intervenció, Mercè Molist, com recull el periodista David Bollero en el seu blog a 'Público', va afirmar que «el Govern del Regne Unit espia els periodistes per identificar les seves fonts». I afegia que «el 21% dels afectats per l’espionatge per part dels governs correspon a la societat civil i, dins d’aquest percentatge, el 57% és premsa». L’expert en tecnologia Enrique Dans, escrivia aquest divendres 9 de maig al seu blog que «pretendre controlar el que circula per la xarxa o exigir portes darreres a les aplicacions de comunicació és directament estúpid, una cosa que només se li acudiria a qui no entén la xarxa. Simplement, no serveix per a res, i en canvi, genera una erosió completament inacceptable en les llibertats i drets de la ciutadania».

En la sessió organitzada pels Verds del Parlament Europeu, es partia de la constatació que el paper futur dels mitjans està en qüestió. Estan sorgint nous mitjans digitals, la publicitat impresa està en declivi i l’augment de les falses notícies, fet que contribueix a la pèrdua de la confiança dels lectors. Una de les expertes que hi va participar és Marta Peirano, adjunta al director d’'Eldiario.es', que va defensar la importància de la subscripció i el suport dels lectors com a nova forma principal de finançament dels mitjans que garanteix la seva independència. El debat sobre les falses notícies s’ha intensificat força, especialment des de les eleccions nord-americanes, i com combatre-les també és una de les qüestions en auge en l’agenda periodística.

Les paraules de Theresa May o les de Moix van en direcció contrària a la promesa de Juncker. El periodista Dardo Gómez, definia recentment aquests nous alertadors a la revista 'elobservador.com' com «aquesta gent que fa aquest tipus de denúncies públiques que han posat a la vista tota aquesta immundícia [de corrupció]. No es dedica a explicar intimitats de 'famosets'. Aquí estem parlant de la revelació d’informació relacionada amb activitats corruptes, il·legals, fraudulentes o perilloses, que siguin comeses des del sector públic o privat.» Fa un mes, el 8 de juny, la plataforma britànica Campaign For Freedom Information (CFOI), alertava contra els canvis que es volen fer a la llei de secrets oficials. Aquesta reforma, denuncia la CFOI, podria suposar «l’empresonament de funcionaris públics i periodistes per revelar informació» que, d’altra banda, qualsevol ciutadà pot reclamar a l’administració.

Diversos escenaris amb una mateixa preocupació. Les restriccions al dret a la informació que poden acabar perjudicant greument el periodisme i la qualitat democràtica de la societat.


31 may. 2017

Les mines antiinformació

Francesc Ràfols
Els amics de 'Crític' han estat objecte d'una demanda de l'empresa Teyco, per suposats danys a l'honor arran d'un article publicat en aquest portal digital sobre les ajudes rebudes pel grup Sumarroca –al qual pertany Teyco– per part de la Generalitat. Les empreses de la família Sumarroca han estat històricament de les més ben tractades per la Generalitat convergent a l'hora de les adjudicacions de projectes de tota mena. Cal no oblidar els vincles entre el patriarca del clan amb Jordi Pujol, tots dos al nucli indicial de CDC.

No nego que a vegades hi ha informacions que suposen una clara
Carles Sumarroca Claverol i el seu pare, Carles Sumarroca Coixet.
intromissió en l'honor de les persones però, francament, no crec que aquest sigui el cas. A vegades, els drets en democràcia col·lisionen. El dret a manifestar-se topa amb el de lliure circulació. El dret a la propietat no s'entén gaire amb el dret a l'habitatge... I el dret a la informació pot grinyolar quan frega amb el de la privacitat. Però quan es tracta de difondre dades públiques, com són les adjudicacions atorgades per les administracions, és quan l'interès general està per sobre del particular. Ja he expressat als amics de 'Crític' –un clar exemple de periodisme rigorós i agosarat– el meu suport i convido tothom a fer-ho. Confio que surtin indemnes d'aquesta mina antiinformació que Teyco els ha posat al camí per intentar silenciar-los.

Veiem, en canvi. com altres maneres d'entendre la informació –no de fer periodisme– no troben cap mena de dificultat per sembrar odi i falsedats. L'Observatori del Discurs d'Odi als Mitjans –impulsat pel portal www.media.cat– publicava recentment un estudi fet sobre vuit publicacions digitals d'àmbit català i estatal. L'objectiu era determinar quines de les notícies publicades per cadascun d'aquests mitjans hi apareixien actors potencialment afectats pel racisme, la xenofòbia, la islamofòbia, l’antigitanisme i la catalanofòbia. El resultat és que en el 71% de les notícies –sense incloure l'opinió– se seguien estratègies discriminatòries envers els protagonistes de les informacions i fins i tot que fomentaven l'odi en qualsevol dels aspectes ressenyats.

Com es poden evitar aquest tipus de línies informatives? Des d'un punt de vista social, amb polítiques d'educació i de foment del respecte i la tolerància. Però és evident que amb això no n'hi ha prou. Cal, com tenen en altres països, una llei que defensi la ciutadania de la creació d'estereotips discriminatoris, que combati l'odi que alguns volen propagar des dels mitjans de comunicació. I d'això se'n diu una llei general de la informació i la comunicació, que estableixi drets i deures i que defensi la ciutadania de les mines antiinformació que posen els que no accepten que la informació és un bé públic que cal preservar.


5 may. 2017

L'Avui, una matinada de Sant Jordi i la mort d’un arbre botella

Maria Teresa Coca
Vagi per endavant que sóc art i part de 'Diari Avui 1976-2009 entre el somni i l’agonia'. Part perquè la seva autora, Maria Favà, ha recollit en el llibre les meves opinions sobre l’etapa més agònica del diari, de la que us ben asseguro que no en podria trobar precedent comparable amb cap període dels meus 17 anys en aquell mitjà de comunicació. I art perquè, com molts altres companys de redacció de Favà, sóc una de les ‘hooligans’ que la vaig encoratjar a escriure el llibre quan començava a plantejar-se si calia fer-ho.

Deixeu-me dir que com que en un moment del pròleg Favà
El primer número del diari 'Avui'
assegura: “Tampoc em felicitaven per les coses ben fetes”. Jo trencaré aquest costum, com ho va fer en el seu dia Vicent Sanchis. Tots els meus elogis per la feina feta i publicada.

Si bé el pròleg ‘espanta’ amb advertències com “he escrit el que m’ha semblat” o “està basat en la memòria col·lectiva”, he de dir que a mesura que vas passant les pàgines els dos advertiments es compleixen però sense cap ensurt. Tot el contrari. Mentre un hi va descobrint la Maria en el seu més pur estil –recordant bates de ‘boatiné’, la Shirley Temple a la Casa Blanca, el ‘gipur’ de la muller del fiscal en cap del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, els ‘llistins’ o la semblança d’algun redactor amb Tadzio de ‘Morte a Venezia’ (per citar algunes de les ‘perles’ que he trobat en aquestes 360 pàgines)-, també es va copsant la feina de recerca, de rata de biblioteca… Sabeu de què? De periodisme.

La memòria dels qui van formar part de successius consells d’administració, de la direcció i de la redacció escrita i gràfica és allà, és el fil conductor del camí que va anar del somni a l’agonia. Però sempre corroborat pels esdeveniments que van succeir i dels que hi ha referències escrites i públiques –o resguardades per Montse Rius-. Això aporta un vessant interessant. El de conèixer amb bastant profunditat l’evolució de l’'Avui', una peça fonamental i imprescindible per a la historia de la premsa en català i per la de la ‘competència’ que va instrumentar una batalla amb totes les armes possibles, polítiques, moltes, y corporativistes, altres –dissortadament-. Però amb el llibre, en paral·lel, es pot seguir la vida política catalana i, més concretament la de CiU (crec que Unió en surt massa ben parada, potser perquè tenia altres interessos periodístics).

La història de l’'Avui' des de la seva línia editorial fins els diversos dissenys gràfics, passant per anècdotes vàries. Però ben segur que a la Maria li han quedat preguntes per resoldre i aspectes per abordar com el de l’èxit de l’edició digital. Segurament aclarir les fonts de finançament o el destí del fons documental que tenia el diari (una gran pèrdua, a parer meu). No obstant això, en el tema dels diners, n’apunta algun origen que si bé sempre se n’havia rumorejat, potser mai se n’havia parlat. Però (em pregunto) per què en parlen encara tan per sobre? En el fons, l’'Avui' no va ser l’únic que va rebre ‘ajudes’. La ‘arquitectura’ pressupostària de la Generalitat ha ‘beneficiat’ altres mitjans de comunicació i mai s’ha qüestionat exacerbadament com en el cas de l’'Avui' (i, si no, que li preguntin a Hermes). Potser no ens hauria de sobtar però és curiós que només parlen de les possibles fonts de finançament aquells que ja han posar més distància amb el diari, encara que no donen massa noms ni cognoms. Els manca valentia. 

Un element primordial és també el consens de molts dels consultats en què un dels problemes bàsics va ser no tenir una empresa en el sentit més estricte, amb una gestió que busqués el guany per sobre de tot. Independent, no sotmesa a pressions polítiques, tasca difícil si els diners no els generava el propi negoci. Hi ha manca d’estratègies de distribució, comercial-publicitària... d’anar perseguint la rendibilitat i, més important, aconseguir-la. Trobem el gerent més supeditat, el que passava desapercebut, el més aprofitat... i algun de professional. Les maniobres empresarials són, doncs, l’altre eix fonamental per entendre 'Diari Avui 1976-2009 entre el somni i l’agonia'. 

Manca d'autoestima


Tot plegat donava la sensació d’anar sempre amb una sabata i una espardenya –tot i que va haver-hi una etapa més reixida que altres- com admeten els successius directors que han volgut parlar. I cal adonar-se que els testimonis dels ‘picapedrers’ que recull la Maria ho saben explicar encertadament. D’ells s’extreu com la manca d’autoestima va anar arrelant, fins que en l’etapa Sanchis, va haver-hi raons més que suficients d’autovalorar-se. Les línies que descriu Favà ho deixen ben clar: allà ningú regalava res. (I deixeu-me que aquí faci un parèntesi personal, com fa la Maria en algun capítol del llibre, perquè sóc testimoni de les tardes de diumenge dels primers anys d’aquest segle quan trucava l’antic conseller d’Economia, Francesc Homs, per demanar que publiquéssim una foto d’alguna patum que havia fet a un poblet de Catalunya i, l’endemà, el que veies a 'La Vanguardia' no era la foto de la patum sinó les línies mestres dels pressupostos que el Govern preparava per aquell any). 

Aquesta era la realitat que es va viure durant molts anys a l’'Avui' i és també una part important per entendre la seva evolució. Potser totes aquestes reflexions que m’ha generat l’entretinguda i alhora interessant lectura de 'Diari Avui 1976-2009 entre el somni i l’agonia' pequen de tenir un punt “massa apassionat”, “massa subjectiu”, com explica Maria Favà en la contraportada del llibre. Massa emotiu –hi afegeixo jo-. “Doncs sí, i què?”. 

P.D.: I gràcies a l’artífex d’aquest blog per no posar límits a l’extensió dels textos. 



3 may. 2017

Els periodistes tornen a la Casa de la Premsa, 86 anys després de ser-ne expulsats

Gil Toll
La Casa de la Premsa va ser el centre d'atenció als periodistes que visitaven Barcelona per informar sobre l'Exposició Universal de 1929. A l'edifici hi tenien els serveis de comunicacions de l'època, una sala d'actes, cafeteria i fins i tot unes habitacions en les que van dormir alguns enviats especials d'altres ciutats.

Mentre va durar el certamen es van fer activitats relacionades amb el periodisme, com una exposició en la que els principals diaris de la ciutat de Barcelona mostraven les seves publicacions. Llavors es va adquirir el compromís de dedicar la Casa de la Premsa a la professió periodística quan acabés l'exposició.

Però quan van començar els treballs de desmuntatge el 1931, l'ajuntament va decidir dedicar la Casa de la Premsa a allotjar les oficines d'administració d'aquest procés. Això va generar la reacció de les organitzacions de periodistes del moment, que es va traduir en un comunicat conjunt datat a l'1 de març de 1931. Els periodistes protestaven enèrgicament contra l'ús que es va donar a l'edifici, més tenint en compte que n'hi havia molts d'altres que podien allotjar les oficines municipals. Firmaven el manifest els responsables de l'associació de la premsa diària, del centre de reporters, del sindicat professional de periodistes, de l'associació de periodistes i del sindicat de periodistes esportius.

Això passava a poques setmanes de les eleccions municipals del 12 d'abril que van desembocar en la proclamació de la República. Al nou ajuntament hi havia molts representants propers a la professió periodística, però la decisió de dedicar la Casa de la Premsa a oficines municipals no va canviar. Al cap d'uns anys s'hi va instal·lar el quarter de la Guàrdia Urbana i s'hi va quedar fins finals del segle XX. Des de llavors, ha estat buida i els veïns del Poble Sec han aconseguit el compromís municipal de fer-hi un equipament pel barri.

'Periodistes, ni al dictat ni mal pagats'


El proper, dissabte, 6 de maig, els periodistes de Barcelona celebraran un acte a la Casa de la Premsa en el que conmemoren el dia internacional del Treball i el de la Llibertat de Premsa. El lema és 'Periodistes, ni al dictat ni mal pagats'. Hi haurà representants del Sindicat de Periodistes, del Col·legi de Periodistes, del grup Ramón Barnils, de l'Associació de Dones Periodistes i de SomatentsTambé s'ha convidat altres organitzacions i personalitats de la professió.

Es vol fer una visita a la Casa de la Premsa per conèixer l'estat actual de l'edifici que l'ajuntament s'ha compromès a rehabilitar. Aquesta activitat es farà entre les 10 i les 11 del matí. Llavors començarà una sessió de debat a la sala que hi ha habilitada per reunions al mateix edifici i que ha estat cedida per l'ajuntament a les entitats que formen la comissió per la recuperació de la Casa de la Premsa.

De fet, les organitzacions de periodistes s'han incorporat a aquesta comissió des de l'any passat amb la idea de treballar conjuntament amb els veïns. De moment s'han adherit formalment el Sindicat de Periodistes i la Fundació Periodisme Plural, però n'hi ha d'altres que ho faran properament, també del món universitari. Es tracta de fer que la com
unicació sigui un eix temàtic de les activitats que s'organitzaran a la casa de la Premsa quan estigui en funcionament pel barri del Poble Sec.

Així hi haurà un espai de memòria de la premsa de Barcelona, es faran activitats per nens i adults que eduquin en el consum de comunicació digital, tallers amb joves que vulguin fer comunicació local, xerrades sobre el tractament del gènere als mitjans de comunicació i també sessions dedicades a la memòria dels més grans amb l'ajuda de la premsa històrica de la ciutat.

Els periodistes tornen a la Casa de la Premsa i ho fan amb la voluntat de construir una aliança amb la ciutadania per caminar conjuntament cap a una societat més crítica, que valori el millor periodisme, aquell que no és una simple mercaderia sino que és un dels fonaments de les democràcies més avançades.

Gil Toll és coordinador de les organitzacions periodístiques a la comissió per la recuperació de la Casa de la Premsa. giltoll@gmail.com

3 de maig, llibertat de premsa, Turquia, la 'llei mordassa' i la 'llei procés’

Siscu Baiges
Des del 1993, el 3 de maig es recorda la situació de la llibertat de premsa al món. Així ho va aprovar l’ONU a proposta dels països que formen la UNESCO i amb la voluntat de “fomentar la llibertat de premsa al món en reconèixer que una premsa lliure, pluralista i independent és un component essencial de tota societat democràtica”.

De fet, però, allò que es recorda al món aquest dia no és la ‘llibertat
Cristian Segura, durant una entrevista a El Nou TV.
de premsa’ sinó la ‘llibertat d’expressió’. Diversos col·lectius de defensa d’aquesta llibertat d’informar i de dir, publicar i donar a conèixer allò que es pensa. Són especialment esperats i difosos els informes de Reporters sense Fronteres (RSF), el Comitè de Protecció de Periodistes (CPJ) o Amnistia Internacional (AI).

És evident que la paraula ‘premsa’ es queda curta per englobar les modalitats diferents amb què ens comuniquem i expressem al segle XXI. 

El baròmetre de RSF marcava aquest dimecres 3 de maig que vuit periodistes, dos internautes i un col·laborador han estat assassinats al món en els primeres mesos del 2017 i que 193 periodistes, 166 internautes i 10 col·laboradors estan a la presó en aquests moments per intentar exercir el dret a expressar-se lliurement. 

El CPJ recorda, en el seu informe, que 2016 va ser l’any en què hi havia més periodistes a la presó (259) en els que portem de segle.

Amnistia Internacional ha centrat la seva campanya d’aquest 3 de maig en reclamar la llibertat pels nombrosos periodistes repressaliats a Turquia, sobretot després del cop d’Estat fallit de 2015. N’hi ha 81 empresonats.

Turquia lidera la classificació de països amb més informadors entre reixes, per davant de la Xina, Egipte, Eritrea, Etiòpia, Iran, Síria, Aràbia Saudí, Vietnam, Bahrein, Veneçuela, Rússia i Uzbekistan

Si Catalunya comptabilitzés com un país diferenciat ¿quin lloc ocuparia en aquest rànquing? Estaria entre els primers, per descomptat. Sobretot si la 'llei mordassa' inventada i aplicada pel govern del Partit Popular no tingués vigència en terres catalanes. A Can Brians, la Model, Quatre Camins o Wad-Ras no hi ha cap periodista privat de llibertat.

Però ben segur que quedaríem lluny dels tres primers classificats pel que fa al respecte de les llibertats de premsa i expressió: Noruega, Suècia i Finlàndia. L’espectacle lamentable dels mitjans de comunicació dependents de la Generalitat o les diputacions, privatitzats a favor de la ideologia ‘processista’ o els atacs fets des de determinats mitjans de comunicació independentistes i sense rèplica des dels òrgans que se suposa que han de defensar els periodistes contra Cristian Segura dels darrers dies, mostren que els catalans tenim, malauradament, més a aprendre que ensenyar aquest 3 de maig.

24 abr. 2017

La cantarella que no s’acaba

Francesc Ràfols
Hi ha campanyes que, t’hi posis com t’hi posis, de manera reiterada, te les trobes davant del nas. La de la vacunació de la grip, l’inici del curs escolar, el dia del pare o de la mare i, el gran clàssic, el primer nadó de l’any… Però aquestes ja saps quan t’arribaran perquè estan directament vinculades amb el calendari. En canvi, n’hi ha d’altres que no tenen data específica, i també van apareixent sistemàticament. Fa poc en vam tenir una, la de
Juan Luis Cebrián, presidente del grupo Prisa.
l’allargament de la vida de les centrals nuclears, però també ho veiem, per exemple, amb les pensions o les subvencions als sindicats, com si les organitzacions patronals no en rebessin.

Jo em vull referir a una d’aquestes de caràcter atemporal, la que es refereix a l’autoregulació dels mitjans de comunicació. Com que cada vegada són més les veus que reclamen una regulació del dret a la informació, els que s’hi neguen, per no perdre els seus privilegis, surten amb la cançoneta que no és necessària perquè són els mitjans els que, en tot cas, s’han d’autoregular. Acostumen a ser veus dels representants dels mitjans de comunicació o dels seus professionals més afins.

Autoregulació dels mitjans de comunicació? Això només és una broma de mal gust. Fa uns anys les televisions privades espanyoles es van dotar d’unes normes d’autoregulació sobre les seves emissions en horari infantil. La realitat és que han vulnerat cada dia tots i cadascun dels articles del seu codi. L’autoregulació dels mitjans és com pensar que el Codi de Circulació és innecessari perquè els conductors ja s’autoregularan. S’imaginen el que passaria a les carreteres si les normes de trànsit no diguessin què passa a qui les incompleix?

Així, de tant en tant, algú recupera un vell eslògan confiant que de tant repetir-lo, s’acabarà adoptant com a llei universal: «la millor llei de premsa és la que no existeix». El seu inventor és un dels personatges més nefastos de la història del periodisme espanyol, Juan Luis Cebrián. Fa anys que molts combatem aquest axioma i, de mica en mica, anem guanyant posicions. «La millor llei de premsa és la que serveix la ciutadania». Un dels darrers en escriure-ho és el periodista Dardo Gómez, a la web Contexto y Acción, qui afirmava en el seu article que «sembla que oblidem que, en democràcia, les normes només les poden fixar les lleis, i els informadors, per molt bona voluntat que se’ls suposi, no tenen capacitat –ni legal ni ètica– per garantir la utilització d’un bé que no els pertany més que a la resta de la ciutadania.»

Llavors, per què els periodistes s’haurien d’autoregular sobre un dret que no els pertany? Que ho fan els metges? Els mestres? Els arquitectes? Per què en el cas dels informadors és diferent?

24 mar. 2017

'Avui' (1976-2009), entre el somni i l'agonia

A. F. C.
Maria Favà ha escrit i publicat un llibre sobre el diari 'Avui'. Aviat es posarà a la venda, coincidint gairebé amb la diada de Sant Jordi i amb el 41è aniversari de l’aparició d’aquest periòdic, el primer en llengua catalana que va veure la llum des de la guerra civil.


El llibre conté 384 pàgines i costa 19,50 euros.
La clara intenció d’aquest post és fer-ne publicitat. Encara no l’he pogut llegir, però com que vaig tenir la sort de conèixer l’autora precisament treballant tots dos en “l’objecte” de la investigació periodística, estic segur que n’hi haurà per sucar-hi pa. La gran virtut que caracteritza a la Maria és la sinceritat. De vegades ho es tant de franca que pot ferir, encara que mai ho faci amb mala intenció. Estic convençut que 'Entre el somni i l'agonia' no decebrà i potser algú sentirà alguna fiblada; efectes secundaris de tanta honradesa de vegades inconscient de la Maria.   

Em limitaré a transcriure la nota de premsa que ha fet córrer l’editorial i a convidar a llegir-lo a tots els que vulguin saber com es fa –i es desfà-- un diari que va néixer, com la immensa majoria de projectes de tota mena, amb l’empenta d’un grapat de persones il·lusionades (i il·luses?), que a més estaven convençudes que mitjançant aquells papers ajudarien a fer un país millor, més culte i més lliure. Si ho van aconseguir és quelcom que haurà de jutjar cadascú.

La nota divulgada per l'editorial Meteora recull el següent: 

Maria Favà Compta: «Aquesta història del diari 'Avui' està escrita en primera persona del plural, amb el testimoni de qui escriu i de moltes altres persones que van treballar-hi, que el van dirigir o que hi van posar diners. També hi ha hores d’hemeroteca a Ca l’Ardiaca i la reinterpretació d’alguns dels papers vells que ha sabut guardar Montserrat Rius. Però el gruix és testimoni oral. I com que està basat en la memòria i en les vivències de les persones, potser trobareu que és subjectiu. Massa apassionat. Doncs sí, i què? Els periodistes fa segles que reflexionem sobre l’objectivitat i la subjectivitat i els seus límits, i encara no n’hem tret l’aigua clara. El cert és que he amagat el pudor sota la tartera del Pedraforca i he escrit el que m’ha semblat. Sense gaires autocensures. Ja n’he patit prou al llarg de la meva vida professional. [...] La història de l’'Avui' és una mica com una paràbola bíblica. Hi surten totes les coses que no s’han de fer i s’apunten les que ens ajudarien a ser millors». 

Vicenç Villatoro: «El problema de la premsa en català són les empreses. La vida lànguida de l’'Avui' no és responsabilitat de la gent que hi ha treballat. Hi ha també l’exemple del 'Correu'. Quan aquest va tancar, la mateixa gent va formar l’equip d’informatius de TV-3. Crec que hem tingut un dèficit d’empreses, d’empreses que entenguessin el negoci. El  drama de l’'Avui' també ha estat aquest.» 

Vicent Sanchis: "Jo em trobo una redacció amb moltíssimes possibilitats, però també amb molts tics i molt vicis. S’havia fet un bon diari en l’època del Villatoro i del [Albert] Viladot, però la política empresarial era nefasta. Molts problemes derivats de no tenir una empresa. I una tendència a pensar que érem el diari oficial i que féssim el que féssim ho acabaven censurant." 

Toni Cruanyes, el 6 de juliol de 2009: "L’'Avui' és un somni compartit per una generació de catalans que van fer realitat un diari amb vocació nacional, que aspirava a explicar el món amb els màxims nivells de qualitat. Trenta-tres anys després, aquest somni continua vigent. He pogut comprovar que la il·lusió del primer dia es manté intacta. Jo marxo amb la sensació d’haver-hi contribuït tant com he pogut". 

Maria Favà Compta (Barcelona, 1949), periodista i mare de dos fills, va néixer al Poblenou, on encara viu i milita. Als 14 anys compaginava una feina en una ferreteria amb el batxillerat nocturn i, després, amb els estudis de periodisme. Va començar a escriure per a 'Garbo', 'Tele/eXpres' i 'Diario de Barcelona'. El 1976 va ser una de les redactores fundadores del diari 'Avui', on es va jubilar, anticipadament i contra la seva voluntat, el 2010. A l’'Avui' sobretot va escriure sobre Barcelona (moviments veïnals, política municipal, patrimoni immobiliari...). Va ser corresponsal de la cadena SER al Marroc (1990-1993), va col·laborar amb l’emissora Catalunya Cultura i va fer un espai de consum dins el programa 'Bon dia' de TV-3 (1996-1999). Ha escrit dos llibrets sobre Barcelona i ha participat en llibres col·lectius sobre la ciutat. Ha estat a la junta del Col·legi de Periodistes i durant uns mesos, molt durs, va ser-ne degana accidental.